LOS LIBROS ANTERIORES
A lo largo del tiempo, Allah envió muchos Profetas para guiar a la humanidad y adorarlo solamente a Él. El mensaje ha sido el mismo
desde el principio con el primer Profeta, Adán, hasta el último, el Profeta Muhammad. Existieron cinco grandes Profetas, a quienes se
les otorgó conocimiento divino para guiar a su gente, el cual estaba en forma de libros. Sin embargo, la versión original de los mismos
fue alterada por la humanidad, con excepción del Corán, el cual nunca ha sido alterado ni se ha publicado una nueva versión hasta
nuestros días
TLos libros anteriores fueron enviados a Abraham (los Rollos y las Tablas), a Moisés (la Tora y las Tablas), a David (los Salmos), a Jesús
(el Evangelio) y a Muhammad (el Corán).
El Corán no excluye la posibilidad de que otros libros sagrados hayan sido enviados a otros Profetas, pero no los menciona. La Sunnah
(tradiciones del Profeta Muhammad) narra que los mensajeros suman decenas de miles, pero los más grandes fueron los veinticinco
que fueron mencionados en el Corán, algunos con libros sagrados y otros sin ellos. (Ver el Árbol Genealógico de los Profetas)
La fe islámica reconoce y acepta estos libros anteriores en su forma original.
“(…) Todos creen en Allah, en Sus Ángeles, en Sus Libros y en Sus Mensajeros. No hacemos diferencia entre ninguno de Sus Mensajeros
(…)”. (Corán 2:285)
EL CORÁN
El Corán es diferente
de cualquier otro libro
porque está compuesto
completamente de las
palabras de Allah. Fue
transmitido a través del
Ángel Gabriel al Profeta
Muhammad en un periodo
de 23 años, comenzando
en el 611 d.C., cuando
Muhammad estaba meditando en una cueva el Ángel Gabriel
apareció ante él. Muhammad era iletrado, pero Gabriel le ordenó
tres veces que leyera:
“¡Lee! [¡Oh, Muhammad!] En el nombre de tu Señor, Quien creó todas
las cosas. Creó al hombre de un cigoto. ¡Lee! Que tu Señor es el más
Generoso. Enseñó [la escritura] con el cálamo. Y le enseñó al hombre lo
que no sabía”. (Corán 96:1-5)
El Corán fue pasado por escrito directamente por sus compañeros,
quienes también lo memorizaron de corazón. El Corán tiene 114
capítulos, organizados en el orden decretado por Allah por medio
del Ángel Gabriel.
Para los musulmanes el Corán solo contiene las palabras literales
e inalterables de Allah. Es una revelación directa de Allah para la
humanidad; y debido a que el Corán es la palabra de Allah, no puede
ser refutado. El Corán es esencialmente una guía para la vida y su
propósito, revelado por el mismo Creador de la vida. Él le dice al
lector cómo lidiar consigo mismo, con su familia y con la comunidad
que lo rodea. Enseña las creencias, el relacionamiento con Dios, los
valores morales y cómo las naciones deben relacionarse unas con
otras. Habla acerca de los profetas anteriores, los libros sagrados, lo
oculto y el Día del Juicio. También traza los lineamientos sobre cómo
tratar con el universo, las criaturas y el medio ambiente. El Corán
garantiza los derechos humanos de una forma muy clara para las
mujeres, los niños, los creyentes y aquellos que eligen no aceptar
el mensaje final. Habla acerca de los necesitados, los animales, la
historia de las naciones, el bien y el mal y evidencias científicas.
Para preservar las verdaderas palabras de Allah, el Corán es siempre
recitado en árabe como un acto de adoración, porque el verdadero
significado de las palabras solo puede ser encontrado en idioma
árabe. Sin embargo, existen interpretaciones (traducciones)
del significado en otros idiomas, las cuales tratan de explicar el
mensaje.
El Corán es el último y más completo libro de guía de parte de Allah
y se aplica a todas las personas para siempre. Continúa siendo
ampliamente memorizado a la perfección alrededor del mundo y es
la parte central de la vida diaria de todo musulmán.
El su sermón sobre el monte Arafat, Muhammad aclaró que esta
era la última revelación, que ningún profeta o mensajero vendría
después de él y ninguna nueva fe emergería.
“(…) Hoy os he perfeccionado vuestra religión, he completado Mi
gracia sobre vosotros y he dispuesto que el Islam sea vuestra religión
(…)” (Corán 5:3)