Los derechos de Los niños en el Islam
En gran parte del mundo antes
del Islam existía mucho maltrato
hacia los niños, siendo lo peor el
infanticidio: el asesinato de los
niños poco tiempo después de su
nacimiento. Esto era practicado por
temor a la pobreza, como sacrificios
a falsos dioses o por evitar la
deshonra social con el nacimiento
de una niña.
El Corán rechazó todo trato
inhumano y les dio a los niños
muchos derechos: el derecho a ser
alimentados, vestidos y protegidos,
el derecho a disfrutar del amor y
afecto de sus padres, el derecho al
trato igualitario entre los hermanos,
el derecho a la educación y el
derecho a la herencia adecuada.
“Diles: Venid que os informaré lo que
vuestro Señor os ha prohibido: No
debéis asociarle nada y seréis benevolentes con vuestros padres, no mataréis a vuestros hijos por temor a la pobreza,
Nosotros Nos encargamos de vuestro sustento y el de ellos (…)”. (Corán 6:151)
También, la mente del niño debe ser alimentada, y la educación es vital a este respecto. El corazón de un niño
debe ser llenado con fe, la mente de un niño debe ser iluminada con la guía adecuada, el conocimiento y la
sabiduría, los valores morales y el buen carácter son parte integral del desarrollo de un niño.
“Teme a Allah y trata a tus hijos [grandes o pequeños] con justicia [con igualdad]”. (Al Bujari y Muslim)
Los Derechos Humanos en el Islam y las minorías étnicas
El Islam le dio a la humanidad un código
ideal de derechos humanos hace 14 siglos.
Estos derechos están orientados a conferir
honor y dignidad sobre la humanidad
y eliminar la explotación, opresión e
injusticia. Ellos fueron resumidos en el
último sermón del Profeta Muhammad,
considerado la primera declaración de
los derechos humanos. Estos derechos
existen para todas las comunidades, ya
sean musulmanas o no, para el hombre y
para la mujer, para quienes viven en paz o
en guerra; sus derechos son garantizados
por Allah.
“(…) Toda la humanidad proviene de Adán
y Eva, un árabe no tiene superioridad sobre
un no árabe, ni un no árabe tiene alguna
superioridad sobre un árabe; tampoco un
blanco tiene alguna superioridad sobre
un negro, ni un negro tiene superioridad
sobre un blanco, excepto por la piedad y las
buenas acciones (…)”. (Extracto del último sermón)
Los derechos humanos en el Islam están firmemente arraigados en le creencia en que Allah, y solamente Allah, es el Legislador y la
fuente de todos los derechos humanos. Debido a su origen divino, ningún legislador o gobernante, ninguna asamblea o autoridad
puede reducir o violar de ninguna forma los derechos humanos conferidos con Allah, ni se puede renunciar a ellos.
Estos derechos son también evidentes cuando se trata de un no musulmán viviendo en una sociedad musulmana. El Profeta
Muhammad solía visitar a la gente enferma en toda Medinah, tanto a judíos como a musulmanes. Cuando pasaba una procesión
funeral judía en frente del Profeta, él se ponía de pie como una muestra de respeto. Los hospitales admiten y tratan a las personas
independientemente de su religión o estatus social. En el plano gubernamental, cristianos y judíos alcanzaron importantes posiciones
de autoridad. Cristianos y judíos eran admitidos en escuelas islámicas, colegios y universidades, y el Estado les otorgó una pensión.
Durante la inquisición española el mundo musulmán fue un refugio seguro para los judíos, al igual que para los musulmanes que
huían de la persecución española, luego de haber vivido en armonía y prosperidad en la España musulmana por más de 700 años.
“(…) quien mata a una persona sin que ésta haya cometido un crimen o sembrado la corrupción en la Tierra es como si matase a toda la
humanidad (…)”. (Corán 5:32)