EL MEDIO AMBIENTE
En el Islam la relación entre la humanidad y el medio ambiente está basada en el hecho de que todo
sobre la tierra adora a Allah.
Esta adoración no es solamente la práctica ritual, sino que se traslada a las acciones, lo cual significa
que es parte de la fe del musulmán el no dañar el medio ambiente. Además, los seres humanos son
responsables del bienestar y el sustento de los demás habitantes de este medio ambiente mundial,
pues los animales y las plantas no pueden destruir su propio ambiente.
LA PRESERVACIÓN DE LOS ÁRBOLES
El Profeta Muhammad
incentivó el cultivo para
aumentar las fuentes
de agricultura y reforzar
un medio ambiente
benevolente. Él dijo:
He said:
“Cuando un musulmán
siembra o hace crecer un
pequeño árbol o planta, y
un ser humano, un animal
o algo más se alimenta de
eso, se registra para él como
un acto de benevolencia”
(Reportado por Al Bujari).
También, el Profeta
Muhammad fue el primero en establecer las reservaciones medioambientales, donde
no se podía cortar árboles ni matar animales. Él protegió la
ciudad entera de Medinah, donde ningún árbol puede ser
arrancado y nada más grande de lo que se usa para alimentar
a un camello puede ser cortado. Él dijo:
“Esto es sagrado, y ninguno de sus árboles pueden ser
cortados, excepto para que un hombre alimente a su camello”
(Reportado por Al Bujari).
También dijo: “Prohíbo que los árboles entre las dos
montañas (de piedra volcánica) de Medina sean derribados”
(Reportado por Al Bujari).
EL AGUA
La prohibición de contaminar las fuentes de agua, los
caminos y otras áreas del medio ambiente, son algunas de
las directrices islámicas que ayudan a proteger la salud del
medio ambiente y liberarlo de la contaminación.
El Islam
hace de la protección del medio ambiente y la censura de si
contaminación un deber de todo ciudadano en una sociedad
justa.
“Por cierto que en las generaciones que os precedieron hubo
sólo unos pocos piadosos, a quienes salvamos, que se opusieron
a la corrupción en la Tierra (…)”. (Corán 11:116)
“Que nadie orine en agua estancada”. (Reportado por Al Bujari)
“Eviten las tres acciones que traen maldición a las personas:
defecar en fuentes de agua, en los caminos y en la sombras”
(Reportado por Abu Dawud).
CUIDAR DE LOS ANIMALES
El Imam Ibn Hazm dijo en su libro Al Muhalla:
“La caridad hacia los animales es benevolencia y piedad, y
cuando un hombre no colabora con el bienestar de los animales,
está promoviendo el pecado y la agresión y desobedeciendo a
Dios el Todopoderoso”.
El mantener a un animal lejos del alimento y el agua, y
descuidar el riego de los árboles frutales y las plantas hasta
que mueran es, de acuerdo con las propias palabras de Dios,
corrupción sobre la tierra y la destrucción de las plantas y la
descendencia.
“Una prostituta fue perdonada por Dios porque al pasar vio a
un perro jadeante cerca de un pozo que estaba a punto de morir
de sed, ella se quitó su zapato y amarrándolo a su pañoleta sacó
un poco de agua para él. Entonces, Dios la perdonó a causa de
esa buena acción”. (Al Bujari)
“El Profeta maldijo a quien matara a un ser vivo solamente por
deporte [como en la caza]”. (Muslim)
El Profeta prohibió la exhibición de peleas de animales como un
deporte”. (At Tirmidhi)
MANTENER LAS CIUDADES LIMPIAS
El Profeta Muhammad solía animar a las personas a limpiar y
no contaminar sus pueblos. Él dijo:
“Me han sido mostradas las acciones de mis seguidores, tanto
las malas como las buenas. He encontrado entre sus buenas
acciones el quitar objetos dañinos del camino de las personas”.
(Muslim)
También dijo: “La fe incluye más de setenta ramas, la más
simple de las cuales es quitar del camino cualquier cosa que
pueda causar daño”. (Muslim)
LA COMUNIDAD
El Profeta Muhammad prohibió causar daño a las personas y
a la comunidad, ya que dijo:
“No se debe causar daño sobre sí mismo o sobre los demás”.
(Los cuarenta Hadiz de An-Nawawi)
Él también prohibió cualquier agravio contra el vecino,
cualquier vecino, ya sea en la residencia, en el transporte
público, en los lugares públicos o en las oficinas. Él dijo:
“Quien quiera que crea en Dios y en el Día del Juicio no debe
dañar a sus vecinos”. (Al Bujari)